La Universidade de Vigo organiza, junto con la Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas y Productos Transformados de Pescados y Mariscos (ANFACO) y el Centro Nacional de Conocimiento y Tecnología para la Industria Marina, Acuícola y Alimentaria (CYTMA), un máster oficial de carácter profesionalizante que abarca todos aquellos aspectos relacionados con la conservación de los productos de la pesca y la acuicultura. La idea surge ante la creciente demanda de titulados especialistas en un ámbito industrial de notoria importancia en nuestra sociedad.
Destacan en esta demanda los siguientes aspectos:
Panorama socio-económico
Las industrias de extracción y elaboración de productos de la pesca desde su implantación han supuesto un importante elemento dinamizador de la economía en la Comunidad Autónoma de Galicia y han mantenido una línea de expansión, a pesar de los importantes retos del mercado, (coste de materias primas, competencia con terceros países, reconversión industrial). La industria conservera, ocupa un puesto de preferencia por tradición en las industrias transformadoras de productos de la pesca. Al mismo tiempo se complementa con otras industrias de transformación como la industria del frío y sus derivados, atmósferas modificadas, congelados, refrigerados, platos preparados, semiconservas, que ofrecen un amplio abanico de posibilidades de aprovechamiento y valorización optimizada de las materias primas procedentes del mar. Esta actividad representa en términos reales no solo ahorro, sino creación de riqueza que se traduce en puestos de trabajo, desarrollo científico-tecnológico y formación del personal.
Entorno técnico legal: marco jurídico
Los productos de la pesca y sus transformados presentan unas características comunes en cuanto a materia prima y procesos de transformación, que justifican que sean objeto de normativas legales específicas. Al margen de la legislación horizontal sobre temas comunes de etiquetado, presentación y publicidad, indicación de precios o utilización de aditivos, la estructura de la legislación comunitaria se aglutina alrededor de familias de productos y no en tipos de transformados. Las industrias de transformación de productos de la pesca se hallan inmersas en un importante esfuerzo de modernización y mejora continua. El primero de estos importantes esfuerzos deriva de la adaptación de sus condiciones sanitarias de producción y de mejora de calidad. Las condiciones por las que se rige la adecuación de las industrias de transformación de productos de la pesca en la U.E. están recogidas en Directivas que fijan las normas sanitarias aplicables a la producción y puesta en el mercado de los productos pesqueros.
Además, en la actualidad existen otros caballos de batalla, como son el control de las condiciones de producción, aseguramiento de calidad, y gestión ambiental, recogidos ya en otras Directivas comunitarias. Se establece, por ejemplo, la exigencia de la implantación de sistemas de análisis de Riesgos y Control de Puntos Críticos, y se sugiere que los estados miembros pueden instar a las empresas del sector alimentario a que apliquen las normas europeas de calidad. De hecho, muchas de las empresas del sector de la alimentación ya tienen implantados sistemas de garantía de calidad en la actualidad. En el aspecto ambiental debe prestarse especial atención a las Directivas relativas a las aguas residuales y a los residuos de envases, avanzando en el sentido de dar tratamientos específicos y diferenciados a los productos conservados, tanto para conservas vegetales, como cárnicas, y de pescado, reguladas específicamente en normas propias.
Innovación tecnológica
En la actualidad, es cada vez más patente el papel de la tecnología en la mejora del nivel competitivo de las empresas. La innovación tecnológica va encaminada a la mejora de los procedimientos tradicionales o a la innovación en el terreno de nuevos procedimientos y desarrollo de nuevos productos. La industria de hoy en día tiene conciencia que el proceso de desarrollo de nuevos productos no comprende únicamente la “idea feliz” de una persona, sino el esfuerzo continuo del personal adscrito a varios departamentos. La capacidad de anticiparse y rectificar frente a los problemas o necesidades es un talento o disposición que tiene que favorecerse:
- En cada sección y en conjunto con objetivos parciales y globales
- Centralizando recursos y reuniendo equipos suficientemente amplios y multidisciplinares
La necesidad del trabajo multidisciplinar es una exigencia de los nuevos sistemas de aseguramiento y control de calidad y del sistema de análisis de riesgos y control de puntos críticos. La importancia de la innovación tecnológica debe ser asumida por todos los actores implicados:
- Es tarea de los gobiernos crear un ambiente propicio a la innovación, lo que conlleva, entre otras cosas, prestar atención a la formación, a la promoción de actitudes públicas a través de la divulgación y la valorización tecnológica.
- Es tarea de las empresas mantener una inversión en capital humano, y adoptar modos y organización de la producción que faciliten la asimilación de tecnología.
Una formación orientada desde estos tres puntos fundamentales, garantiza que la futura persona tecnóloga en transformación de productos de la pesca, va a poder hacer frente a los rápidos cambios tecnológicos, que requieren aprendizaje de nuevas metodologías de transformación y la puesta al día constante de los conocimientos adquiridos, así como a la integración en grupos de trabajo multidisciplinares, que requieren comprensión de otros puntos de vista y análisis de propuestas diferentes. Por otra parte, no se debe ignorar que la innovación tecnológica para la mejora de sistemas de producción y el desarrollo de nuevos productos, está afectada en gran medida por usuarios o clientes, sus preferencias y gustos, y que este es un factor importante a considerar.
Aunque es difícil predecir la extensión y alcance, hay una importante expectativa de desarrollo del sector, que se plasma en numerosas iniciativas de investigación que apuntan hacia objetivos prácticos tendentes la mejorar y crear tecnologías de nuevos procesos y nuevos productos que puedan ser incorporados con relativa facilidad por el entramado de pequeñas y medianas empresas que constituyen el núcleo de la industria agroalimentaria. Dichas expectativas justifican la formación de especialistas en estas materias.